LA CIAE CON CONDUCCION PROVISORIA POR LA SALIDA DE SU TITULAR.

UN NUEVO RUMBO PARA LA INVESTIGACIÓN AEROESPACIAL: EL EJEMPLO A SEGUIR

La reciente desvinculación de la autoridad que hasta ahora dirigía el CIAE marca el fin de una etapa en Argentina y, fundamentalmente, abre una ventana de oportunidad que no podemos ignorar.

Durante años, la aproximación institucional hacia los fenómenos aeroespaciales no identificados se limitó casi en su totalidad a desacreditar reportes mediante el análisis simplista de anomalías fotográficas: aves, insectos o los siempre recurrentes lens flares.

Hoy, con un poco de suerte y el viento a favor, se presenta la ocasión ideal para cambiar el paradigma y adoptar una perspectiva seria, científica y colaborativa, tal como lo viene haciendo la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) a través de la CRIDOVNI.

Mientras aquí nos estancamos en el descarte óptico rutinario, Uruguay demuestra cómo se debe tratar la temática en los tiempos modernos. Recientemente, la CRIDOVNI mantuvo reuniones de trabajo y talleres técnicos con la AARO (Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios del Departamento de Defensa de EE. UU.), intercambiando metodologías científicas para el análisis de casos y evaluando herramientas tecnológicas avanzadas.

Fuente: Fuerza Aérea Uruguay. Dr. Jon T. Kosloski con el Cnel. (Re) Ariel Sánchez Ríos

Más aún, se proyecta a Uruguay como sede de un próximo taller regional sudamericano para estandarizar la recolección de datos y fortalecer la seguridad aérea.

Argentina cuenta con el potencial humano, científico y técnico para dar ese mismo salto cualitativo. Es hora de establecer un centro de investigación acorde a la actualidad mundial, que responda activamente a la profunda problemática que este fenómeno nos plantea como humanidad.

LO MEJOR ESTA POR VENIR.