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Visitantes del sitio web de Cefora: Cuando recibí este correo electrónico que transcribo a continuación, tuve varias sensaciones que quiero compartir con Uds.
Una sensación de alegría y orgullo por ser parte del grupo Visión Ovni que recibió este documento, elegido por ser considerado un equipo serio de trabajo. Alegría por haber sido parte de la presentación “en sociedad” del mismo durante la inauguración de la nueva sede del Museo Ovni; pero sobre todo, la alegría de saber que quienes integran Visión Ovni y a la vez CEFORA, son capaces de cumplir con lo pactado por todos cuando dimos origen a la Comisión, en cuanto a que todo documento relacionado con la desclasificación que llegase a manos de uno de los miembros, seria entregado a CEFORA. Saber que mis compañeros son capaces de cumplir con su palabra y no solo declamar compromiso, es un gran motivo para estar alegre y orgulloso. Pero, para ser sincero, tal vez la alegría más grande es ver el gran acto de grandeza de aquellos integrantes de Visión Ovni que nada tienen que ver con CEFORA y sin embargo han tenido un destacable acto de solidaridad para con quienes persiguen la desclasificación y a través de ellos, con la sociedad toda. La sensación de haber conseguido un primer logro, tal vez todavía pequeño, pero un logro largamente anhelado por todos los que hace casi cuatro años comenzamos a dar forma a CEFORA, pero anhelado también por los miles que han apoyado este proyecto y por los precursores, que de diversas maneras hicieron intentos, que aunque no dieron sus frutos en su momento, marcaron hitos y ejemplos a seguir. Este es el primer documento en nuestras manos. Seguramente vendrán muchos más, pero este tiene el sabor del primero y sobre todo, transmite el convencimiento pleno de que “se puede”. Cierta vez, durante un reportaje una periodista me preguntó ¿por qué presuponen que a Uds. (refiriéndose a CEFORA) les van a revelar los archivos si nunca lo hicieron?, a lo que le respondí con lo que creo, es mi verdad: No presuponemos ni tampoco tenemos la certeza de que nos mostrarán archivos guardados por años; simplemente tenemos la determinación de hacer el intento y como decía un querido amigo “el no ya lo tenemos, vayamos por el si”. Otra pregunta que me quedó grabada fue: ¿y que pasará si al desclasificar se comprueba que los casos nada tenían que ver con ovnis?. Creo que lo importante no está al final del camino, sino en el recorrido que se hace (y sobre todo, de que manera se hace) para llegar. No buscamos imponer ni demostrar la existencia de ovnis ni alienígenas, pedimos se nos permita el acceso a la VERDAD, el derecho de todos y cada uno de los habitantes de esta esfera azul en la que todos estamos inmersos. Hacia esa Verdad vamos y por ella trabajamos, caminamos el país, hablamos con la ciudadanía, pedimos nos acompañen con firmas, invitamos a los colegas a juntarnos y hacer el camino unidos, más allá de las discrepancias de pensamiento o modo de desarrollar la actividad; simplemente con ética y códigos inquebrantables. Personalmente creo que encontrar la Verdad es un desafío; pero buscar esa Verdad es una obligación de cada uno de los que nos decimos investigadores. Esa esquiva Verdad, de encontrarla, es para todos; incluso para aquellos que se han tomado el trabajo de pegar palazos arteros y hacer difamaciones gratuitas; porque la Verdad que buscamos -reitero- también es para ellos y ojalá en algún momento así lo entiendan. La sensación de que algo está cambiando y para bien. No es sorpresa para mi que este primer documento que toma estado público provenga de Gendarmería Nacional, porque ha participado activamente en varios casos y sus autoridades han mostrado una gran amplitud de criterio para con la investigación de los fenómenos anómalos. Ojalá las demás fuerzas imiten este proceder. Y la última sensación que tengo es la de agradecimiento a la vida que me permite (gracias a la confianza que me han dispensado mis compañeros) ser en estos momentos el Coordinador de CEFORA y tener el privilegio de recibir este PRIMER documento que tiene como destino el dossier que CEFORA presentará en su pedido de desclasificado. Para finalizar, quiero decirle a todos que esto es una muestra cabal de que se puede, de que no importa cuanto tiempo lleve la siembra, siempre llega la cosecha y que la Verdad que todos buscamos está allí esperándonos, tal vez muy lejos o tal vez tan cerca que la encontremos en el próximo recodo del camino; que solo debemos seguir andando y cuanto más juntos mejor. Días atrás escuché decir a un destacado investigador que solo los proyectos colectivos pueden llevar al éxito y tomando como mías sus palabras, digo que hoy más que nunca, CEFORA es un proyecto colectivo, pluralista y federal; vayamos todos juntos por el éxito, porque CEFORA somos TODOS y todos merecemos conocer la VERDAD.- Raúl Avellaneda Coordinador de Cefora
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